Coaching: el descanso

Coaching: agenda del cliente: el descanso

 

Un componente de nuestro poder de realizar nuestros anhelos es  el arte de saber descansar: descansar de perseguir constantemente un objetivo. Saber descansar, sin que ello sea un nuevo objetivo estresante- es un  arte que empieza a aparecer en la agenda de los clientes.

Estamos empezando el verano y para muchos un período de vacaciones. Imaginemos que todos tenemos en la agenda: quiero descansar. En el coaching co-active consideramos tanto el Ser como el hacer. Os invito a explorar conmigo.

Busca un lugar para estar tranquilo para realizar un coaching contigo. Siéntate, o estírate y pon consciencia poco a poco en cada parte de tu cuerpo. Intenta estar en contacto con el movimiento de la respiración. Siente con atención su movimiento en tu cuerpo. En esta presencia en ti mismo, deja que una relajación ocurra, sin expectativas. Si te aburres, no lo juzgues, experiméntalo, sin darle importancia y vuelve a tus sensaciones… Cuando sientas una sensación de intimidad o tranquilidad pon una música que  te guste: escúchala o muévete sin pensar en cómo lo haces… Buscando solo tu disfrute. Si no llegaste a estar tranquilo y estás muy nervioso, pon una música muy fuerte tipo rock, heavy metal, tecno, africana, algo que te permita descargar, soltar y moverte con mucha intensidad, sintiendo tus sensaciones y tu respiración… Cada uno tiene su forma de llegar a sí mismo, son solo dos ejemplos.

Después déjate sentir.

¿Qué te aporta descanso?

-descanso mental

-descanso corporal

-descanso emocional

-Contacto contigo, y tus necesidades mas esenciales.

Haz un lista tipo brainstorming, lo más extensa posible y sin límites de posibilidades.

Puntúa de uno a diez lo que elegiste y escoge  lo que más te habla.

Identifica los “tengo que”, como una trampa… Sólo valen los “quiero”

Si existen, en otra hoja apunta estos obstáculos: “no puedo”, “debo de hacer esto y lo otro…” etc.).

Los recortas uno por uno, y los colocas en una caja, para que “tomen vacaciones”. Sobre esa caja coloca una etiqueta tipo: descanso del ejército… Búscale un rótulo identificador que te hable a ti, que te signifique. Utiliza tu creatividad y sentido del humor.

La parte de ti que tiene  muchas responsabilidades se resiste a dejarlas.

Un desafío sienta bien: identifica qué sería un desafío para ti, aunque para otros no lo sea…  Algo que quizás no te permitirías y sabes que te ayudaría mucho a relajarte y disfrutar de tu compañía.

Ahora escoge algo de tu lista de “Cómo descanso”.

Apunta en papeles grandes, por ejemplo: leer una novela, recibir masajes, nadar y mirar el cielo, estar sin niños una hora al día… Colócate en cada uno de esos papeles y vive la situación aquí y ahora, como si fuera real; llénate de su impacto, de cómo te sientes…

¿Cómo es esta forma de descansar para ti? ¿Quién eres en tu vida cotidiana si te das este espacio?

El asunto es disfrutar buscando como descansar realmente y de forma consciente. De la misma forma que das prioridad a tu trabajo, familia, obligaciones…

Lo importante es no convertir la búsqueda de “cómo descansar” en un programa, sino en una escucha de ti mismo, en la cual cada día puede ser diferente, o no.

Ahora, desde tu vivencia en la situación de relax, elije cuatro formas de descansar. Incluyendo el desafío.

¡Ahora crea un compromiso contigo mismo! Eres tu propio coach en esta aventura de descansar. Busca una forma flexible de comprobar que estás cumpliendo tu objetivo de no tener objetivos…

Yo soy “miss libretas” y consulto mi libreta cada tanto… En ella está lo importante para mí. O me gravo mensaje que me envió para tal o tal fecha… Busca algo que no te sea difícil y te guste.

Cuando creamos estos espacios de descanso, de regreso a uno mismo, volvemos a tener acceso a nuestra creatividad, a estar disponibles, a disfrutar de quien queremos, a contactar con nuestra energía vital, a sentir si la vida que llevamos tiene sentido y nos satisface, volvemos a Ser.

Para un ejecutivo/a, por ejemplo, estos momentos son imprescindibles si pretende realizar un liderazgo inteligente, intuitivo, creativo.

Yo practico algo que me va muy bien. Un par de meses antes de llegar las vacaciones, bajo el ritmo, tomo algún fin de semana más largo… Entro progresivamente en este espíritu de relax y preparo el momento de ir dejando las responsabilidades profesionales. Así, el tránsito es fácil… Mis “tengo que” se van solitos a descansar. No olvides la caja de tu ejército… La puedes llevar a la playa, a la montaña, junto con la hamaca, y todos a descansar.

¡Feliz descanso, feliz verano!