La respiración: enseñanza durante zazen

ensoIntenten dejarse caer en la respiración. Habitar la respiración; Para ello pongan la atención en la percepción física del movimiento natural de la respiración. Estamos presente en este movimiento de inhalación y exhalación. Para los que dicen que les cuesta estar con la respiración es muchas veces porque intentan estar ahí desde la mente. La atención mental o la mente se focaliza en la respiración, pero lo importante es habitar este movimiento. La sensación física. En esta presencia la exhalación comienza a caer en el bajo vientre. Gracias a esta presencia se regula, en un movimiento pleno, armónico, completo. Entonces naturalmente, automáticamente, inconscientemente, la respiración se transforma en conciencia y a partir de ahí no hace falta focalizar nuestra atención porque somos atención. No hay nadie que tenga que estar presente. Es decir, que la respiración es la puerta de la conciencia. Es el corazón de nuestra práctica. Aunque sea muy, muy, muy sencillo, muy elemental, para muchos es muy difícil. Es difícil permitirse la intimidad con el movimiento respiratorio, con su experiencia física. Entonces se quedan en la primera parte que es “Voy a intentar focalizar mi atención”. La respiración es un anclaje entre el cielo y la tierra. En el Zen transmitido por Maestro Deshimaru, en el Zen Soto, la exhalación es como más larga, más profunda. Cae debajo del ombligo profundamente como volviendo a la tierra. Y a la vez siempre explico que no hay que forzar. Ese movimiento solo ocurre cuando estamos en esta presencia íntima. Entonces la exhalación se expande, es larga. La zona del ombligo se llama el “Océano de Energía”, el “Hara” y cuando nuestra exhalación llega a su plenitud podemos experimentar el océano. Es como una abundancia en el bajo vientre. Desde esta abundancia los temores, los miedos, desaparecen. Es como un terreno blando y sólido a la vez. Es pura vida más allá de los pensamientos. Donde cae la exhalación debajo del ombligo es el punto de la no dualidad. Sin esfuerzo estás más allá de la dualidad. No hay preferencias ni rechazos, solo este océano de energía. Conciencia. Cuando dos Samurais de enfrentaban y experimentaban profundamente su Hara, solamente se inclinaban en gassho. No había combate.”

Anik Senka Billard

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