¿Que es la practica del Zen?

¿Qué es la práctica del zen?

Respuesta de un Mondo en 2011- Es una transcripción literal, espontánea.

Aunque no existen nunca respuestas absolutas a las preguntas, la base de nuestra práctica es zazen. Es la práctica de esta postura aquí y ahora; dejando pasar sin ningún juicio los pensamientos, emociones, sensaciones…

No perseguir una meta, un logro; simplemente sentarnos plenamente presentes.

En algunas escuelas añaden koanes y en todas está también el kin-hin; la practica en movimiento, acompañando tanto la inmovilidad como el movimiento, desde una plena presencia a la respiración. Está también el samu, que es un práctica activa en la cual a través de tareas cotidianas, muchas veces muy simples; barrer, limpiar, cocinar; y a veces un poco más elaboradas.

En otras tradiciones se llama el yoga de la acción o karma yoga, o Seva…

En cualquier camino existe esta práctica, que es llevar la presencia a la acción. Y luego hay un punto muy importante del zazen, del zen que es el contagio. El espíritu del zen se transmite por practicar juntos. Todos lo seres humanos saben muy bien como trabajar juntos, convivir, hacer fiestas juntos, hacer el amor, pelearse; pero muy pocos comparten ese momento de quietud, de no usar el otro como un medio para nuestra satisfacción; simplemente nos sentamos juntos en silencio.

Cuando repetimos esa experiencia de zazen, si no utilizamos ese período para elucubrar, si no para un respirar consciente, un estar presente; a través de esta práctica juntos podemos percibir la unidad de todos los seres.

Las personas que buscan relaciones, normalmente se aburren o se van de la sangha. Aunque circule una calidez y un compartir, no es de relación; es mucho más profundo.

En este instante de nuestra práctica desaparecen tanto el yo como el tú. Aunque como no es tan fácil, muchas veces hay etapas de aumentar los yo y los tú. Como decía antes no hay respuestas absolutas.

Zazen es justamente abrazar el mundo relativo y el mundo absoluto. Abrazar la unidad y la dualidad. Abrazar el bien y el mal y al mismo tiempo ir más allá; nuestros deseos y temores y al mismo tiempo ir más allá.

Luego hay un punto más sutil, el zen; el zazen se transmite de espíritu a espíritu. Eso no tiene grandes explicaciones pero cuando ocurre lo experimentamos.

Para que esta transmisión se haga es importante seguir las enseñanzas de Maestro Dogen que decía abandonar cuerpo y espíritu. Cuando practicamos llenos de nuestras creencias, prejuicios, defensas, ideas miles, es como una taza absolutamente llena, no hay espacio para recibir. Tampoco es cuestión de perseguirnos para estar en un estado de vacuidad porque eso no se obtiene con la voluntad.

Para los que llevan algunos años, estaría bien el observar cuando la taza está llena, observar cuando no permiten el recibir. Esa transmisión es importante. Si no, podemos transformar esa práctica tan bella en un montón de reglas y hábitos sin sentido. Podemos transformar la libertad en la nueva cárcel.

Vaciar esa taza es abandonar, abandonar el ego. Por lo tanto estar atentos a la práctica profundamente presentes, atentos a las enseñanzas, aprender a recibirlas consiste simplemente en dejarlas entrar y salir. No es un entendimiento intelectual. Cuando intentamos atraparlo, ya lo has perdido, no se atrapa, no es sólido. Cuando estamos profundamente sumergidos en el presente, no hay huida y no hay pasos hacia delante, no hay nada que perseguir; I shin den shin, de espíritu a espíritu.

También para los más antiguos, aprender a desarrollar verdaderas preguntas, aprender a practicar; y observo que hay pocas preguntas y muchas afirmaciones. Entonces volver a lo sencillo, a la respiración y observar ese apego al yo, yo, yo. Al mismo tiempo lo que digo hoy puede ser así y mañana puede ser explicado exactamente de otra manera.

La enseñanza está entre las palabras, en los espacios, en esta exhalación que compartimos, en ese dejar caer los pensamientos, palabras, intenciones.